Se ha publicado el segundo informe del Monitoreo de Paz de Justice for Colombia que se puede ver en el siguiente enlace: Monitoreo de Paz de JFC – Informe #02.

Informe #02 del Monitoreo de Paz de JFC

Introducción

Este informe describe en detalle las conclusiones de la visita a Colombia de la delegación del Monitoreo de Paz de Justice for Colombia (JFC), que tuvo lugar entre el 15 y el 21 de agosto de 2018.

La delegación del Monitoreo de Paz de JFC, integrada por parlamentarios británicos, líderes sindicales y un Comisionado de Derechos Humanos de Irlanda del Norte, visitó a Colombia para observar el estado actual de la implementación del acuerdo de paz firmado entre el gobierno colombiano y las FARC-EP.

Esta fue la segunda de una serie de delegaciones del Monitoreo de Paz de JFC, el cual continuará observando la implementación del Acuerdo Final de Paz a lo largo de 2019.

Este informe reconoce los mecanismos oficiales que existen para verificar la implementación del acuerdo y su intención no es ofrecer una verificación exhaustiva de todos los elementos del Acuerdo Final de Paz. Los objetivos del informe son detallar los principales temas que fueron planteados durante la visita en cuanto a avances y preocupaciones.

Justice for Colombia y el Monitoreo de Paz de JFC, al igual que todos sus patrocinadores, agradecen a todas las personas, organizaciones e instituciones que se pusieron a disposición de la delegación durante esta visita y han expresado su compromiso de continuar colaborando con este proyecto. Debido a que esta visita coincidió con el cambio de gobierno en Colombia, y a diferencia de la visita anterior efectuada en abril de 2018, en esta ocasión no fue posible reunirse oficialmente con representantes del gobierno.

Si bien este informe destaca muchas de las inquietudes expresadas durante la visita, al mismo tiempo reconocemos y felicitamos el importante trabajo realizado por ambas partes de las negociaciones y por las diferentes instituciones y organizaciones, a menudo enfrentando increíbles dificultades y complejidades, para ayudar a asegurar que el acuerdo de paz entre el estado colombiano y las FARC-EP traiga una paz sostenible a Colombia. También celebramos las expresiones de compromiso con la implementación del acuerdo de paz del nuevo gobierno colombiano.

Conclusiones

Desde hace mucho tiempo, muchos de los que apoyan el proceso de paz colombiano se preocupaban de cómo podría afectar el cambio de gobierno en el proceso de paz. Aun siendo conscientes de la gran cantidad de desafíos actuales, la delegación percibió un creciente optimismo de que el enfoque del gobierno anterior no sería revocado completamente por el nuevo gobierno. La renovación de los organismos para la implementación y la llegada de la FARC al congreso colombiano fueron avances fundamentales e indicadores favorables de la continuidad de la adhesión del Ejecutivo colombiano a sus obligaciones de acuerdo con los términos del Acuerdo Final de Paz.

Sin embargo, persisten las preocupaciones con respecto a los esfuerzos actualmente desplegados por el partido del gobierno para cambiar elementos del acuerdo que fueron firmados por los dos equipos negociadores. Surgieron preocupaciones específicas sobre posibles modificaciones al sistema de justicia transicional que podrían tener un efecto negativo para las víctimas de las acciones llevadas a cabo por el estado durante el conflicto armado y se hizo énfasis en la importancia de que el nuevo gobierno ofrezca garantías de financiamiento para los programas de la implementación.

La intensificación extrema de los asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos, incluidos aquellos que apoyan la implementación del acuerdo de paz, fue especialmente preocupante y, a pesar de las palabras positivas del gobierno, se requieren medidas concretas para enfocar los procesos penales en los autores intelectuales de estos asesinatos.

El progreso en materia de tierra y desarrollo rural –temas que se encuentran en el corazón del conflicto armado– continuó siendo visto como un requisito urgente, colocando un énfasis importante en su interrelación con otros elementos del Acuerdo Final de Paz. La reincorporación socioeconómica de los miembros de la FARC y los programas de sustitución de cultivos continúan avanzando con mayor lentitud de lo esperado, y quedó claro que su éxito está intrínsecamente conectado a la implementación actual del capítulo sobre Reforma Rural Integral.

Si bien la puesta en marcha de la Jurisdicción Especial para la Paz fue bien recibida, se expresó una considerable preocupación frente a algunos de los desafíos legales que están poniendo en tela de juicio su capacidad para funcionar autónomamente. Estos desafíos han surgido especialmente de la Oficina de la Fiscalía General de la Nación. La actual reclusión y la posible extradición de Jesús Santrich y la sensación de inseguridad jurídica que se ha generado para los miembros de la FARC también fueron temas que generaron alta preocupación, incluyendo inquietudes relacionadas con que Jesús Santrich e Iván Márquez no asumieran sus curules en el Congreso. La excarcelación de Jesús Santrich resulta crucial para el éxito del proceso de paz.

A pesar de los desafíos, todos aquellos con quienes se reunió la delegación mostraron un compromiso permanente e inquebrantable con el éxito del proceso de paz. La delegación reconoce que se ha puesto fin al elemento más significativo del conflicto armado colombiano, y que, en consecuencia, todos los días se salvan vidas. Sin embargo, continúa el reto de garantizar la sostenibilidad a largo plazo del proceso de paz y de aplicar los capítulos enfocados en las causas principales que crearon las condiciones para que el conflicto armado surgiera y se mantuviera vigente durante más de cincuenta años.

Para ver el informe completo sigue este enlace: Monitoreo de Paz de JFC – Informe #02